Permitidme la ligereza del titulo, no quisiera ofender
la legitimidad de un partido político, ni sus ideas, por
más que no las comparta (cosa que no todos los partidos
pueden decir), pero seria peor, aunque más ajustado a la
realidad, que hablase así del Gobierno de Cataluña, o
del Parlamento, que nos debiera representar a todos los
catalanes.
Puede que valga la pena remontarse unos cuantos meses
atrás cuando se destapo el escándalo de las tarjetas de
crédito en la Agencia Catalana de Cooperación al
Desarrollo, cuando fueron varios los Grupos
Parlamentarios, que pedimos la comparecencia del
Director de la Agencia, David Minoves, para que rindiera
cuentas en el Parlamento del suceso. La respuesta fue
una negativa. Si, aquellos que tanto se llenan la boca
de transparencia y, de medidas anti corrupción, son los
primeros que se niegan a comparecer ante los
representantes de los ciudadanos, para dar cuentas de
sus actos.
Esta semana, la terna
cambia, es el propio Director de la Agencia, el que pide
comparecer en el Parlamento. El motivo, montar el paripe
para
vanagloriarse ante una delegación nicaragüense, que
esperaban en la puerta de la sala de comisiones, a que
esta aprobase la comparecencia de su anfitrión.
Como no había suficiente y, dadas las dificultades de
entenderse con los nicaragüenses que hablan una extraña
lengua, el castellano, es necesario montar un servicio
de traducción simultanea catalán castellano y castellano
catalán. Todo un ejemplo de convivencia lingüística, que
era lo que venían a conocer, por invitación de la
Agencia (es decir, de todos los catalanes), los
nicaragüenses. Así no es de extrañar que el
Vicepresidente tenga que ir repartiendo subvenciones de
un millón de euros a los indígenas del Ecuador: para
poder pagar a los servicios de traducción simultánea con
sus propios paisanos.
Lo que más me sorprende de todo esto, es que aun haya
quien trague por todo esto, que son aquellos que
mantienen a estos en el Gobierno de Cataluña, aquel que
nos debiera representar a todos los catalanes y, que con
actuaciones como estas, justo justo, se representan a
ellos mismos. Eso si, con el dinero de todos.